Pero cuando por fin termina el día, tu cabeza sigue funcionando como si nunca pudiera apagarse.
Tal vez hace tiempo que no te preguntás cómo estás vos.
Porque siempre hay algo más urgente.
Algo más importante.
Alguien más a quien atender.
Yo estuve ahí (y sé que se siente)
¡Hola! Soy Euge
Hubo una época en mi vida en la que el "control total" era mi religión. Los negocios, los horarios, la familia… todo tenía que salir perfecto. Si algo se salía un milímetro de su lugar, sentía que mi mundo se derrumbaba. Vivía para cumplir, para sostener y para resolver todo lo de todos, menos lo mío.
Porque en algún lugar de mí había una sensación constante de que equivocarme tenía un precio demasiado alto.
Con el tiempo empecé a notar algo que me incomodaba.
Había aprendido a hacer muchas cosas.
Pero había olvidado cómo escucharme.
Había aprendido a responder por todos.
Pero ya no sabía qué necesitaba yo.
Había aprendido a sostener.
Pero no a recibir.
Mi cuerpo empezó a mostrarme lo que yo llevaba años intentando ignorar.
Llegaron la taquicardia. El insomnio.
Y finalmente un diagnóstico de hipertiroidismo.
Pero con los años entendí algo importante.
El diagnóstico no fue el problema. Fue la alarma.
La señal de que ya no podía seguir viviendo de la misma manera.
Me miré al espejo y vi una mirada vacía detrás de tanto "hacer".
Fue ahí cuando dije la frase que lo cambió todo:
“No puedo seguir así”.
Y aunque no sabia que hacer, ni tenía todas las respuestas, sí tuve una certeza:
No quería seguir sobreviviendo detrás de la exigencia.
Ese fue el comienzo de un camino profundo.
Un camino que me llevó a integrar mi experiencia personal con mi formación profesional en Coaching Ontológico, Intervención Estratégica, Coaching Estratégico, Valores y mi experiencia como Licenciada en Administración.
Pero sobre todo, fue un camino que me enseñó algo que nadie me había enseñado antes:
Que una vida más tranquila no se construye haciendo más.
Se construye aprendiendo a relacionarte de otra manera con vos misma.
¿Por qué te comparto esto?
Porque hoy acompaño a mujeres que, como yo en aquel momento, están cansadas de sostenerlo todo.
Mujeres inteligentes. Capaces. Comprometidas.
Que han conseguido muchas cosas en su vida.
Pero que sienten que la paz sigue estando pendiente.
Y juntas trabajamos para que no tengan que esperar a que el cuerpo les grite lo que hace tiempo el alma viene susurrando.
Mi historia no es solo lo que me pasó.
Es el mapa que uso para ayudarte a bajar el ruido y que tu vida, por fin, vuelva a ser tuya.
Y con ese mapa en la mano, diseñé un camino claro.
Un proceso de transformación dividido en tres paradas:
Reconocer, Rediseñar y Recalibrar.
Este es un viaje de los que se sienten de verdad, de esos que te cambian la mirada por dentro y te dejan una huella que no se borra cuando termina la sesión.
“Ver con claridad lo que hoy te está dirigiendo”.
El viaje empieza adentro tuyo.
Antes de cambiar decisiones, hábitos o caminos, necesitamos entender qué está pasando en tu mundo interno.
En esta etapa revisamos tu mapa:
tus creencias, tus valores, tus patrones, tus exigencias, tus miedos y también tus deseos más genuinos.
Acá aparece la claridad.
Esa que no viene de exigirte más, sino de empezar a mirarte distinto.
Es como abrir la mochila antes de salir y decir:
“esto ya no lo quiero cargar más”.
No siempre es cómodo.
A veces lo que vemos nos hace ruido.
Pero es liberador entender qué historias te estás contando y,
por fin, decidir qué mochilas ya no querés cargar más.
Acá empieza el movimiento real.
“Elegir una dirección más alineada con quien sos”.
Cuando ya sabés dónde estás parada, podés elegir distinto.
Acá trazamos el rumbo, pero un rumbo real, que encaje con tu vida hoy, no con un ideal de perfil de Red Social.
Vamos a ordenar tus prioridades y tu energía para que dejes de «hacer por hacer», y empieces a avanzar con intención, sin que eso signifique agotarte más.
Acá el cambio empieza a volverse visible.
“Aprender a sostener el cambio sin volver a exigirte”.
No sirve de nada avanzar si el primer tropiezo, te hace volver al punto de partida.
Acá diseñamos tu propio sistema de «mantenimiento».
Aprendés a revisar tus pasos,
a celebrar tus logros y a ajustar el camino, sin castigarte.
Se trata de que esa nueva confianza que ganaste, se vuelva tu nueva forma de vivir, no algo pasajero.
Aqui logras más estabilidad interna. Más sensación de estar en tu propio eje.
Acá el cambio se vuelve parte de tu vida.
La sesión que tuve con Euge fue una experiencia movilizante y amorosa.
Supo llevar la charla desde el primer momento con atención y mucho respeto, me sentí escuchada y contenida. Su manera de acompañar fue cálida, cuidadosa y muy consciente, generando un espacio donde pude abrirme con tranquilidad y sin sentirme juzgada.
Trabajamos sobre eliminación de bloqueos subconscientes, durante el recorrido, me ayudó a mirar algunas situaciones desde otro lugar, con mayor claridad y conciencia.
La sesión cerró con una meditación hermosa, guiada por ella pude reencontrarme con mi mejor versión. Sinceramente tuve una sensación muy profunda de paz interior, alivio y conexión conmigo misma.
Agradezco su acompañamiento y la súper recomiendo para quienes necesiten un espacio de escucha, introspección, transformación y bienestar.
Gracias Euge.
Vivir desde el dolor me estaba costando mucho hasta que recibi esta sesion para sanar el dolor. Me senti muy comoda al hablar cosas que no me atrevia a contar, recibi contención, me senti escuchada y sobre todo hoy puedo decir que gracias a esta maravilosa persona pude restablecer mi vida desde el amor y el perdon. Recomiendo a esas personas que esten viviendo un proceso asi que busquen de esta ayuda.
Las sesiones con Euge me han dado calma y claridad. Es acogedora, generosa con el tiempo, y sus devoluciones han ampliado mi mirada y me han hecho tomar consciencia de formas o patrones poco favorables, y me deja el desafío de encontrar alternativas para ir transformándolos hacia otras maneras, más actualizadas, para alimentar la seguridad interna, más coherentes con mi presente. El trabajo con los valores fue revelador. Lo recomiendo mucho.
"Gracias Euge. Me ayudaste a construirme una nueva Gloria. Ahora tengo fuerza, confianza y un rumbo claro".
"Me tomaste de la mano, estuviste ahi presente, siempre dispuesta, al pie del cañón".
"Me re-sostuviste. Sos grande, total empatía, ayuda incondicional".
Mas que un punto en el mapa,
Es una nueva forma de habitarte.
Una mujer más consciente.
Más clara.
Más conectada con lo que necesita.
Más dueña de sus decisiones.
Este viaje se trata de volver a vos.
Y avanzar desde ahí.
Tomar decisiones sin pasar días enteros cuestionándote.
Dejar de sentirte responsable por el bienestar emocional de todo el mundo.
Descansar sin experimentar culpa.
Confiar más en vos y menos en la aprobación externa.
Identificar cuándo la exigencia está tomando el volante.
Poner límites sin sentir que estás decepcionando a alguien.
Vivir con más calma incluso cuando no podés controlarlo todo.
Hace unos años, cuando apenas empezaba este camino como coach certificada, conocí a Gloria. Ella me contactó desde España.
En nuestra primera charla me confesó que se sentía muy bloqueada: se consideraba demasiado tímida, le costaba horrores hacer amigos, su matrimonio se sentía estancado y la relación con su madre estaba rota hacía tiempo.
Si bien era una mujer joven, se sentía y se veía como una mujer vieja.
Su autoestima estaba en el piso y la paralizaba el miedo a quedarse sola.
Quería un cambio, pero no tenía idea de por dónde empezar.
¿Qué hicimos? Nos enfocamos en rescatar su autoestima y en volver a mirar sus valores. Aceptó el compromiso y empezó a dar pasos pequeños pero muy notorios: cambió su forma de vestirse para empezar a verse distinta, mejoró la comunicación con su esposo y se animó a hablar y perdonarse con su madre.
A raíz de ordenar su mundo interno, su realidad se transformó por completo:
Consiguió un trabajo como asesora de ventas en una empresa de cosméticos.
Superó la timidez y ganó seguridad y confianza, al punto de empezar a filmar videos enseñando a maquillarse y haciendo demostraciones de productos.
Años después, recibí un correo suyo: ¡La habían promovido a Gerente, tenía dos hijos y estaba feliz!
Traer a la luz lo que estaba oculto le devolvió la confianza.
Y sin confianza, no se puede ir a ningún lado.
Te comparto la historia de Gloria porque ella fue la primera en demostrarme por qué hago lo que hago.
Trabajo para ver esa chispa en los ojos de otra mujer cuando llega a su momento "Ahá" y decide que su vida vuelve a ser suya.
Sentís que no podés soltar el control, que dudás de cada decisión o que simplemente estás agotada de ser «la que puede con todo».
No hace falta que estés en una crisis total para empezar.
A veces solo hace falta sentir que merecés vivir con más calma.
Este viaje es profundo, por eso empezamos con una Primera Conversación de Claridad.
Salís con el panorama ordenado y vemos si este proceso es para vos.
Al hacer clic en los links de aquí abajo, vas a poder elegir tu horario y reservar tu lugar.
Es un espacio honesto, sin presiones, pensado exclusivamente para que te lleves luz sobre tu situación actual.
Conversación de 1 hora (60 minutos) 1 a 1
Valor: SIN CARGO
No exactamente. Aunque trabajamos de forma profunda, el Coaching Integral se enfoca en que puedas destrabar tu presente y diseñar cómo querés vivir de acá en adelante. .
Si la psicología suele profundizar en el pasado para entender el «porqué», acá nos enfocamos en el «para qué» y en darte herramientas concretas para que te sientas más liviana hoy.
Cada conversación es un punto de inflexión, un momento de claridad (también se lo llama "momento Ahá").
Para que el cambio no sea algo pasajero, el recorrido que propongo en «El Viaje del Progreso» suele durar unos 3 meses. Es el tiempo que nos permite pasar por las tres paradas (Reconocer, Rediseñar y Recalibrar) con calma y profundidad.
¡Absolutamente! De hecho, la mayoría de las mujeres llegan sintiéndose «estancadas o confundidas». Mi trabajo es ayudarte a limpiar el ruido interno para que ese objetivo aparezca. No necesitás tener las respuestas ahora, solo las ganas de empezar a buscarlas.
Las conversaciones son 100% online, lo que nos permite conectar sin importar en qué parte del mundo estés. Solo necesitás un lugar tranquilo, una buena conexión a internet y un café o té para acompañar nuestra charla.
Entiendo que pasan cosas en la vida de una persona.
Podés reprogramar nuestra sesión con un mínimo de 24 horas de antelación.
Esto me permite organizar mi agenda y ofrecer ese espacio a otra mujer que lo necesite.
La confianza es el motor de todo.
Por eso el primer paso es siempre la Conversación de Claridad.
Es un encuentro de una hora para que me cuentes qué te pasa, que veas cómo trabajo y sientas si hay «química».
Si decidís avanzar con el proceso de 3 meses, el valor de esta conversación se descuenta del total, así que es la mejor forma de empezar sin riesgos.
No tenes nada que perder y en cambio, si, todo por ganar.
Como trabajo de forma personalizada, abro pocos cupos por semana para poder dedicarle a cada charla el tiempo y la energía que se merece.